7 Curiosas frases que nacieron al sur del Bio Bio

Si para un extranjero que viene a Chile es muy extraño escuchar nuestros dichos tan alejados del diccionario de la RAE, mucho mas confuso resultará si decide venir a dar una vuelta por las localidades ubicadas al sur de Concepción.

La historia de la zona es rica, de eso no hay duda, tanto su herencia material como inmaterial han perdurado en cierta forma hasta nuestros días, eso, gracias a que en las ciudades de Coronel, Lota, Curanilahue y Lebu, se vivió casi como en un mundo independiente al resto del país. Se formó por tanto una sociedad aparte donde las costumbres y creencias se desarrollaron, manteniéndose hasta nuestros días.

No se asombre si un día de estos decide venir por acá y escucha alguna de las siguientes frases.


El Patas negras
Si bien este término ya es utilizado a nivel nacional, pocos conocen que su origen radica en la zona del Golfo de Arauco.

La zona del carbón siempre se caracterizó por sus altos niveles de promiscuidad. Pues bien, a los antiguos se les ocurrió la forma de detectar si algún "extraño" había visitado su casa y a su esposa mientras el trabajaba.

Lo primero que hacía el dueño de casa al llegar a su hogar era mirar el piso, si detectaba manchas de alguna huella de color negro (por el polvo del carbón) un hombre había venido a hacerle compañía a su mujer en su ausencia!

También, para complementar la frase del famoso patas negras, se hablaba de las camas calientes (ya se imaginarán sobre que significaba)

Quienes serán mas infieles, los hombres o las mujeres?



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Un manchecito?
Esta palabra si que es desconocida fuera de las ciudades de Lota, Coronel, Lebu y Curanilahue. El Manche, es la evolución de la palabra mangiare, proveniente de Italia  que llegó acá junto con los europeos que se establecieron en la zona alrededor de 1850. El minero, típico chileno, españolizó aquella palabra, dando como resultado una curiosa mezcla de sonidos que finalmente significaba cualquier tipo de comida que el minero se llevaba a su trabajo; aunque hay que destacar también que existían "categorías" para los distintos manches; manche tropical; pan con plátano, manche con cobre; pan con carne y hasta el pan con cañería de cobre; pan con longaniza. También podían ser otro tipo de comidas. Ojo, por las duras condiciones económicas muchas veces había que conformarse con pan y "lo que cayera".

La mujer era la responsable de preparar esta comida y muchas veces, los pequeños hijos la llevaban hasta las puertas de la mina. 


Mineros en la hora del manche.


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Se fue de espalda el loro
Siguiendo en la línea de los animales que trabajaron con los viejos mineros, la frase "espalda el loro" proviene de mediados del siglo XIX, cuando a los ágiles mineros se les ocurrió enjaular pequeñas aves y dejarlas en medio de las faenas de trabajo a varios cientos de metros de profundidad. 

Como el gas que se desprendía por entre las rocas era explosivo y tóxico, quien primero detectaba su presencia era el pequeño loro enjaulado el que, en pocos segundos perdía la vida en su jaula. Cuando un minero se daba cuenta, gritaba; "se fue de espalda el loro!" a refugiarse!


El medio huameco!
La comida que llevaba el minero hasta su trabajo se transportaba en una especie de bolso, aquí llamado huameco, especialmente adaptado para soportar los abundantes alimentos que su esposa lograba acomodar en unos cuantos centímetros (como toda mujer).

Hoy en día esta palabra ya no significa nada relacionado con el transporte de comida hasta el trabajo, a cualquier persona buena para hablar, cahuinero o pelador, se le identifica como alguien con un guameco grande (una boca)

Imagen referencial





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Estás picado!
Como era de esperar, la palabra picado proviene del pico, la herramienta con la que el barretero desprendía el mineral o la tosca de la veta. Pues bien, cuando un trabajador no alcanzaba a terminar su tarea dentro de las horas de trabajo solía acuñar el dicho; me piqué o estoy picado.

Esta es una de las tantas palabras que han logrado mantenerse a pesar del paso de los años, hoy en día, los chilenos utilizamos aquellos dichos que nacieron en las antiguas ciudades carboníferas.





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Ese pabellón salió a volar
Primero lo primero, si nunca ha venido a la zona probablemente desconozca que es un pabellón: se trata de edificios largos, de entre una y tres plantas, construidos por la Compañía para que sus trabajadores residiesen allí con sus familias.

Cierto día hace ya dos décadas atrás mi madre me dijo; "...ese pabellón salió a volar", quedé en shock hasta bien adulto cuando comprendí que esa frase se refería a que en alguna de las casas de allí, una mujer había cometido una infidelidad y, para disimularlo frente a los niños, en ves de decir que alguien tenía un amante,, decían que cierto pabellón había salido a volar. Bien chismosas las señoras.




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¿Se sirve una carbonada?
Está claro, no somos muy originales a la hora de ponerle nombre a nuestras creaciones, sino, pregúntenle a quienes bautizaron a la carbonada, cuyo nombre derivó de la roca de carbón. Nada mas que decir.

Me pregunto, existirá una "salitrada" o una "cobrada"?





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Seguro no lo sabías! 

Se habrá quedado alguna frase en el tintero? pues si decide venir a esta zona en los próximos días, ponga bien oído, pues seguramente sentirá que le hablarán en otro idioma.






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